Toda la información sobre desfibriladores

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frecuencia cardíaca del corazón

Conoce la frecuencia cardíaca de tu corazón

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El corazón es una maquinaria perfecta que late 100.000 veces diarias, 35 millones cada año y más de 2.500 millones de veces. Esto a lo largo de una vida promedio de unos 80 años. Según tus distintas actividades diarias y en función del esfuerzo que demandan para el corazón, tiene una frecuencia cardíaca que varía según las necesidades de cada momento.

Diferencias en la frecuencia cardíaca

Las principales diferencias se establecen entre los puntos de reposo y los de ejercicio. El corazón se adapta a este ritmo y proyecta por las arterias la cantidad de sangre necesaria para que los distintos órganos desempeñen sus funciones con eficacia y un correcto rendimiento.

Mantener una conducta vital activa ayuda a acostumbrar al corazón al esfuerzo y reduce el peligro de incidente cardíaco.

En primer lugar, hay que destacar que una frecuencia cardíaca ordinaria está entre 60 y 100 pulsaciones por minuto. Bajar de las 60 suele denominarse como bradicardia y es propia de momentos de inactividad o de personas en una muy buena forma física, mientras que rebasar las cien conlleva taquicardia e implica un riesgo cardíaco, ya que implica que el corazón se tiene que esforzar más que lo deseable y aumenta su desgaste.

Frecuencia cardiaca del corazón

Cuando estamos en reposo

Dormir. Dentro de las 24 horas del día, el sueño copa un número importante de ellas. Las recomendaciones son ocho horas de descanso diario, aunque es habitual no llegar a esta cantidad debido a las intensas rutinas actuales.

Mientras una persona duerme, según los expertos, lo más adecuado es que las pulsaciones se queden en unas 50 por minuto o un descenso aproximado de un 8 % con respecto al conocido como estado de vigilia o reposo despiertos.

Sin embargo, una reducción excesiva de estas palpitaciones nocturnas no son sinónimo de un correcto descanso del corazón. Se trata de un síntoma de posible hipertensión, obesidad o trastornos de riesgo cardíaco, puesto que revelan que el corazón no opera de forma regular y puede ser el camino hacia otra clase de irregularidades más preocupantes.

Reposo. Una vez despiertos, una acción tan sencilla como el estar sentado en el sofá viendo la televisión, leyendo o utilizando el teléfono móvil en momentos de relativa tranquilidad supone unas 60 pulsaciones por minuto si la salud cardíaca es la correcta. Una reducción moderada de esta cifra es señal de un buen estado cardiovascular y de la capacidad física de la persona.

Cuando estamos activos

Caminar. Una de las formas más sencillas de ejercitarse en el día a día es a base de andar. Seguir un ritmo suave eleva el ritmo aproximadamente al 50 % de la frecuencia cardíaca máxima, que suele rondar las 200 pulsaciones, de modo que se alcanzarían unos 90-100 latidos cada 60 segundos. En caso de aumentar la intensidad de la caminata se puede llegar al 60-70% de la capacidad máxima (unas 130 veces por minuto).

Deporte. Como ya se ha destacado, la actividad física trae consigo numerosas mejoras para el organismo, y el corazón no es excepción gracias a que contribuye a controlar su frecuencia cardíaca. Un atleta o deportista habitual y bien entrenado puede quedarse en unas 40-60 pulsaciones por minuto (ppm) y evitar así una excesiva erosión en su bienestar.

Durante el esfuerzo deportivo los picos de rendimiento pueden alcanzar las 200 pulsaciones en función de la exigencia y de las circunstancias de la persona. Un objetivo de las personas que tratan de ponerse en forma o mantener una capacidad física elevada es mantener un ritmo cardíaco de entre el 70 % y el 85 % de su frecuencia cardíaca máxima, esto es, entre 150 y 180 ppm aproximadamente durante más de una hora semanal. Ser capaz de aguantar esta regularidad física es sinónimo de buena salud general.

Espacios cardioprotegidos

Un aspecto importante para proteger la salud cardíaca, es la instalación de desfibriladores en espacios públicos y privados. Cada vez más Comunidades Autónomas en España obligan a la instalación de estos equipos.  

Ante una posible parada cardíaca, recuerda siempre los pasos de la Cadena de Supervivencia: llamar al 112 o 061 (teléfono de emergencias de tu CCAA), realizar la RCP, solicitar un desfibrilador, seguir las instrucciones que indica y colocar los electrodos, y por último, continuar hasta la llegada de los servicios de emergencias.

¿Quieres cardioproteger tus instalaciones o comunidad de vecinos? Haz clic aquí.

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