Toda la información sobre desfibriladores

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RCP bebés y niños

RCP en niños

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La reanimación cardiopulmonar (RCP) en niños se divide según la edad del menor. En primer lugar tenemos que diferenciar los lactantes, menores de un año, y los niños, desde de un año.  A partir de los 8 años de edad se considera practicar la RCP como a un adulto, con alguna pequeña diferencia.

RCP en lactantes menores de un año

La reanimación en bebés es un tema que preocupa a muchos padres. Al ser tan pequeños en ocasiones puede resultar difícil, pero de igual modo que a un adulto, podemos reanimarlos con las técnicas de RCP.

Para comprobar si está inconsciente y si respira colocamos al bebé sobre el suelo hacia arriba. Observamos el movimiento de su tórax, escuchamos su respiración y sentimos su aliento. Si no respira, llamamos de inmediato al 112 y abrimos la vía aérea colocando la cabeza en posición neutra, no hiperextendida. Un pequeño truco para comprobar el estado de consciencia, es golpear la palma del pie del bebé.

Realizamos cinco ventilaciones de rescate boca a boca-nariz (de forma que nuestra boca cubra también su nariz) seguidas, o durante un minuto (15 compresiones y 2 ventilaciones boca a boca-nariz en el caso de dos reanimadores haciendo RCP simultáneamente). Si vemos que el bebé sigue sin respirar, comenzamos las compresiones torácicas, pero de forma especial al tratarse de lactante.

Si solo hay un reanimador, retrasamos la alerta al servicio de emergencias hasta después de un minuto de RCP.

Con los dos pulgares o con los dedos índice y medio de una mano, hacemos 30 compresiones a un ritmo de 100 por minuto, combinadas con dos insuflacciones (boca a boca-nariz). Comprimiremos hasta deprimir el tórax 1/3 de su anchura o hasta 4 cm.

RCP bebés y niños

RCP en niños mayores de un año

De igual modo, tenemos que comprobar si el niño está consciente y si respira. Le llamamos, le movemos con suavidad y provocamos algún estímulo de dolor. Si no responde a estímulos, abrimos la vía aérea inclinando levemente la cabeza hacia atrás (colocando una mano en la frente y otra en el mentón, para abrir la boca) y comprobamos respiración. La inclinación de la cabeza para abrir vía aérea en niños a partir de un año debe hiperextenderse de forma gradual.

Si vemos que el niño no respira, llamamos al 112 y comenzamos la reanimación. Realizamos las cinco ventilaciones seguidas de rescate, en este caso boca a boca o boca a nariz. Manteniendo la cabeza elevada y la boca abierta, se pinza la nariz y se realizan las insuflacciones.

A continuación, hacemos las compresiones. En los niños de 1 a 8 años las realizaremos con una mano o con dos profundizando unos 4-5 centímetros. A partir de los 8 años también podemos usar ambas manos pero comprimiremos aproximadamente 5-6 centímetros.

Si se hacen con una mano, estiramos bien el brazo y colocamos la palma en el tórax. Si se hace con dos manos, estiramos brazos, enlazamos manos y apoyamos el talón sobre el tórax. De igual modo hay que realizar 30 compresiones a un ritmo de 100 por minuto, combinadas con dos insuflacciones.

En el caso que usemos un desfibrilador en un niño, el equipo tendrá disponibles parches de electrodos infantiles (parches pediátricos). Para la colocación de los parches debemos tener en cuenta el tamaño del niño, si los electrodos son muy grandes colocaremos uno delante y otro detrás, si son de tamaño normal los colocaremos de igual modo que una persona adulta.

¡RECUERDA! EN CASO DE DUDA… ¡COMIENZA SIEMPRE LA RCP!

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admin

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